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| Esteban
De Lorenzi con la camiseta de La Albertina |
Rosario,
17/11/2005. Viene de una de las zonas con mayor tradición
en el polo nacional: El Trébol, provincia de
Santa Fe. Esa región de los departamentos de
San Martín y Belgrano es una de las cunas del
deporte de reyes en Argentina. Tanto en El Trébol
(dep. San Martín) como en Las Rosas (dep. Belgrano)
se mantiene ese semillero de grandes jugadores como
Hugo Barabucci, por mencionar sólo uno.
Esteban
De Lorenzi es uno de esos polistas de esa región.
Su apellido está asociado al polo santafesino
con la copa que lleva el nombre de su abuelo, Mario
De Lorenzi. Planet Polo contactó
a Esteban en su paso por el Jockey Club para la disputa
de la Copa de la Familia. Al principio se resistió
a hablar y quiso que fueran sus compañeros de
equipo en La Albertina, Nicolás Sívori
y Alfredo Capella, los entrevistados. Pero luego accedió.
Sobre
este torneo familiar, dijo “todo muy lindo. Hacía
un tiempo que no venía a jugar a Rosario, pero
siempre es muy divertido venir”. Con respecto
al polo en El Trébol, expresó “estamos
jugando, pero hay muchos chicos que se van, como pasa
acá también en Rosario, que se van seis
meses u ocho meses al exterior y por ahí se para
un poco [la actividad polística]. Pero ahora
en el verano se juega bastante”. Su volumen para
hablar es bajo, parece que el protagonismo y el hecho
de dar entrevistas no es lo que más le gusta.

De
Lorenzi jugando la final de la zona de bajo handicap
de la Copa de la Familia ante El Lucero
Sobre
la Copa Mario De Lorenzi, expresó “él
era mi abuelo y se hizo la copa en honor a él
porque fue uno de los promotores del polo en El Trébol.
En esa región hace más de 100 años
que se juega”.
Al
contrario de muchos jugadores en la actualidad, Esteban
no vive de este deporte. Lo suyo es sólo pura
pasión y amor por jugar. “No soy profesional,
es de familia que se juega”, aclara “pero
solamente como diversión. Yo soy ingeniero agrónomo
y tengo campo por esa zona”.
Sobre
sus próximos torneos a disputar, comentó
“depende. Depende de qué gente puede haber
para armar equipo y salir. Tratamos de participar en
los torneos que se hacen en Rosario y en Santa Fe”.
Y se marchó con humildad, con su andar tranquilo
debajo del caballo. El partido del día ya había
terminado. Era la hora de descansar.
HBAM
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