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| Iván
Rubinich, en la intimidad de su hogar en Rosario |
25/12/2004.
Muy poca gente puede vivir seis meses en Rosario y seis
meses en Londres. Esa es la singular vida de Iván
Rubinich en la actualidad; un poco en una oficina en
la capital de Inglaterra, otro poco en las canchas británicas
y otro tanto en los campos de polo de Argentina.
Además
de ser un polista destacado, Rubinich trabaja en una
compañía financiera en la ciudad londinense.
Alrededor de esta urbe gigantesca hay diversos clubes
de polo; en Oxford, en Ascot, en Kirtlington y en otros
pueblos.
No
sólo juega, también enseña polo
a extranjeros en un club en el barrio de Fisherton en
Rosario. Y como si esto fuera poco, le queda tiempo
para comandar aviones “me gustan” dice Iván
“me gusta pilotar aviones y planeadores. Hace
unos días vino un extranjero y nos fuimos desde
acá [Rosario] hasta las Cataratas del Iguazú,
de ahí a Salta, jugamos al polo allí y
después volvimos”. Uno deduce que la velocidad
es una de las pasiones de este argentino de trajinar
internacional.
Planet
Polo dialogó extensamente con este
polista en un bar en el centro de Rosario. Previamente
nos invitó gentilmente a conocer su casa en esta
ciudad. Él es un jugador, que como la gran mayoría
en nuestro país, comenzó de muy chico,
a los 12 años, y desde el año 2000 juega
en el exterior.
Planet
Polo: ¿Cómo fue la temporada
en Inglaterra? ¿Qué tal este año?
Iván Rubinich: En la temporada
en Inglaterra me fue muy bien. Básicamente, para
un profesional jugar todos los fines de semana significa
tener completo el calendario de partidos. Y gracias
a Dios lo pude completar porque competí todos
los fines de semana sin ningún problema. Ganamos
algunos torneos, los patrones se quedaron contentos.
PP:
¿En Inglaterra, dónde jugás habitualmente?
IR: Juego en un club que se llama West
Wycombe Club y en otro que se llama Kirtlington Polo
Club. Esos serían como la base de los lugares
donde jugamos. Después competimos por cualquier
club en Inglaterra.

Iván
pegando un cogote en el Campeonato Argentino del Interior
con Handicap de 1998 en Tucumán*
PP: ¿Allá cerca de Londres
tenés toda la logística armada? ¿Tenés
toda la caballada allá?
IR: Sí, cada profesional tiene
su organización en Inglaterra también
[además de la estructura en nuestro país]
si quieren jugar. Están tus caballos, petiseros,
camión, toda la organización para poder
irte de club en club jugando profesionalmente.
PP:
Pero el polo no es tu única actividad en Londres,
¿verdad?
IR: Yo trabajo ahí en una financiera,
pero que no tiene nada que ver con el polo.
PP:
¿Vos estudiaste acá en Rosario?
IR: Yo estudié abogacía
cinco años acá. Me quedan algunas materias
como para recibirme, pero empecé a trabajar en
una financiera que no tiene nada que ver con la abogacía
en la capital de Inglaterra.
PP:
¿Y dónde vivís en el Reino Unido?
IR: Vivo un poco en Londres y un poco
en el campo porque trato de coordinar ambas cosas [el
polo y su profesión]. Durante la semana vivo
en Londres por el trabajo y los fines de semana por
ahí me quedo a dormir en el campo.
PP:
¿Qué tal la vida allá?
¿Hay mucha diferencia con Argentina? ¿Te
pudiste adaptar bien?
IR: Sí. La gente es muy distinta.
En Inglaterra la gente es un poco más cerrada
que en Argentina, pero sí, me adapté.
Tengo un grupo de amigos muy grande. O sea que, la paso
muy bien.
PP:
¿En qué se distancian el polo de Argentina
y el polo inglés?
IR: El polo inglés es mucho
más cerrado, más competitivo en el sentido
de que se juega por dinero. Los profesionales son pagados
por unos patrones para poder ganar determinados torneos.
Acá en Argentina no existe tanto eso. Hoy en
día están empezando a aparecer los patrones,
pero lo normal es que se junten cuatro amigos y vayan
a jugar un torneo. Es decir que sería un poco
más para divertirse acá, y un poco más
como trabajo allá.
PP:
¿Vos traés gente del exterior
a enseñarle a jugar acá?
IR: Sí, traigo extranjeros que
quieren aprender a jugar al polo y se quedan acá.
Les doy clase a la mañana; a la tarde jugamos
un partido, una práctica. Vienen por una o dos
semanas y se vuelven. Es una manera, para ellos, más
económica de aprender a jugar al polo. Este año
han venido de Francia, Inglaterra y Estados Unidos.

Rubinich
(izquierda), tapa de la revista Polo Barbados*
PP:
¿Tus aspiraciones polísticas son de seguir
creciendo? O quizás te conviene quedarte en los
3 goles de handicap que tenés actualmente.
IR: Subir de handicap significa no
solamente jugar mejor, sino organizar mejor el tema
de los caballos. Es una inversión más
grande en el tema de costos, no sólo de los caballos
sino del cuidado y de los clubes donde vos jugás
también.
Yo creo que no me convendría subir de handicap
porque me implicaría invertir más plata
en la profesión. Para divertirse sería
mejor porque jugás mejor polo y te ayuda a progresar.
PP:
Entonces vos tenés un beneficio económico
por jugar con los patrones.
IR: Sí. Yo sería como
un “freelance”. Me contratan por partido.
Yo juego determinada cantidad de partidos y por esa
cantidad de partidos me pagan determinado dinero.
PP:
¿Le tenés que dar la bocha al patrón
para que la toque un rato o podés jugar solo?
IR: Tenés de todo, tenés
patrones que quieren ganar y no les importa si vos te
quedás con la bocha e intentás hacer goles
y lo hacés ganar. Y tenés otros que quieren
divertirse y que le pasen la bocha y no le importa tanto
ganar.
PP:
¿Además de jugar en Inglaterra, jugaste
en otros países?
IR: Este año jugué en
Barbados y el año pasado también. Ha crecido
mucho el polo en Barbados. Jugué un torneo de
14 y otro de 16 goles. Es muy divertido jugar ahí;
vas a la playa, las canchas son espectaculares, la gente
es muy divertida, sale mucho. Es un polo más
“relax”.
PP:
¿Y ahora en qué sitios vas a jugar en
2005?
IR: Me estoy yendo en febrero y marzo
a jugar el abierto de Barbados y en abril vuelvo para
Inglaterra.
*
Fotos gentileza del propio jugador.
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