ENTREVISTAS

Copa Balfour

Hilario Ulloa, un jugador en ascenso

Hilario Ulloa, en The Venado Tuerto Polo & Athletic Club

Venado Tuerto, 09/05/2007. La Copa República Argentina estuvo pasada por agua en este 2007. En la final, que se jugó casi un mes después de su inicio (el torneo comenzó el domingo 18 de marzo y el encuentro decisivo fue el lunes 16 de abril) La Picaza venció a Medialuna. En los subcampeones jugó Hilario Ulloa. Un 6 goles que mejora año a año y que ya se metió en el circuito grande de los torneos de nivel.

Planet Polo conversó con él en The Venado Tuerto Polo & Athletic Club. Allí disputó la Copa Balfour y se quedó con el segundo trofeo en disputa, la Copa Tomás B. Kenny con el equipo de Ytacuá.

Planet Polo: ¿Cómo te fue en la Copa República?
Hilario Ulloa: La verdad que fue una experiencia inolvidable. Cuando hace unos cuatro, cinco años habíamos armado un equipo a último momento y tuvimos la suerte de llegar a la final. Y la verdad que nunca nos dimos cuenta de lo que eso significaba. Llegamos y fue todo tan fácil, tan rápido que no nos dimos cuenta.
Este año cuando la jugamos te das cuenta lo difícil que es. La cantidad de partidos que tenés que ganar. Contra quién jugás. Tenés la posibilidad de toparte contra “Milo” [Fernández Araujo], contra los Heguy [Ignacio y Eduardo] contra “Temy” [Guillermo] Willington. Vos hoy en día te anotás en cualquier copa de 20 goles, 25 goles y jugás contra cuatro tipos de 6, 7 goles como vos pero nunca tenés la posibilidad de jugar contra ésos. En la semifinal jugás contra “Milo”, en la final jugás contra tres de [Argentino] Abierto. La verdad que es de las pocas copas en que te podés medir con ese nivel de jugadores.

PP: El tema de la lluvia fue algo que ustedes supieron aguantar. ¿Cómo viste este tema?
HU: La verdad que se hizo un poco largo, pero para nosotros no nos cambió en nada porque estaba jugando el [Argentina] Polo Tour en Buenos Aires y en un momento llovió por 10 días y nos fuimos a [Coronel] Suárez y seguimos jugando. Al revés, la verdad que a nosotros personalmente el agua no nos modificó en nada porque seguimos jugando. Si ibas nada más a jugar la Copa República era aburridísimo. Tenías que estar 25 días para jugar cinco partidos.

PP: Vos entraste en el circuito grande, en los torneos de buen nivel, de 20, 25, 30 goles. ¿Cómo lo ves? ¿Cómo te sentís en ese nivel de polo?
HU: Me siento muy bien por suerte. Estamos muy bien organizados que siempre es lo más difícil. Por ahí estás en el nivel de juego; hay muchos jugadores que están, pero no tenés el nivel de infraestructura, de caballos, de equipo. Nosotros tenemos la suerte de tener el padre [Carlos Ulloa] que tenemos y que nos da caballos. Estamos muy bien montados. Tenemos las posibilidades de llegar a eso y además tuvimos la suerte de jugar con alguien como Ernesto Trotz que aparte de ser un grande de la historia del polo es un profesor que tenés dentro de la cancha. No sólo lo que juega sino lo que nos hace jugar a mí y a mi hermano, personalmente.

PP: Tu opinión con respecto a la Copa Balfour.
HU: La verdad que un placer. Nos salvó. Otra vez lo mismo. Estábamos esperando para terminar el Polo Tour, llovió. Vinimos para acá, la pasamos bárbaro. Jugamos tres días. Un nivel buenísimo. Muy parejos todos los partidos; terminaban a 1, 2 goles. La verdad que las canchas, impresionante porque llovió todos los días. En Buenos Aires tenés la mejor cancha del país [la 1 de Palermo] que le echan arena, millones de dólares y acá en Venado jugamos los tres días. Así que muy bien.

PP: ¿Qué vas a hacer de acá en adelante? ¿Cómo sigue tu temporada de otoño y el resto del año?
HU: Me voy a jugar a Trenque Lauquen un torneo [la Copa Héctor Barrantes] que organizan ahí los Merlos y toda la gente de Trenque Lauquen que es de 20, 22 goles. Muy divertido. Y después me voy a Madrid a jugar un mes y medio unas copas. Y después Sotogrande. Y a la vuelta vamos a jugar la [Copa] Cámara [de Diputados] con Ernesto Trotz otra vez.

PP: ¿Cómo te organizás con el tema de la caballada?
HU: Hoy día estamos muy bien organizados. Tenemos un campo en Lincoln [provincia de Buenos Aires] donde tenemos la doma, la cría, se hacen los caballos, se sueltan a descanso. Tenemos un buen lote de caballos como para encarar muchos torneos y afuera lo mismo. Ya estoy organizado, tengo mis nueve caballos así que caigo a Europa. Ya tengo a mi petisero que los está entrenando. Vuelvo y papá se ocupa de que los petiseros nos entrenen los caballos acá. La verdad que es difícil, pero por suerte estamos bien preparados para eso.

HBAM