ENTREVISTAS

Una charla con un polista/rugbier

Martín Pfister, un puma de a caballo

Martín Pfister, en acción dentro de una cancha de rugby con la casaca naranja de la selección de Tucumán (imagen gentileza del propio jugador)

25/01/2007. La combinación de practicar rugby y polo no es muy usual. Son dos deportes muy diferentes con formas de juego con muy pocas similitudes. Uno es con pelota y el otro con bocha y a caballo. Sin embargo, Martín Pfister ha sabido combinar ambos con ductilidad.

El ex jugador de Tucumán Rugby supo llegar al seleccionado de su provincia y mantenerse por años. También lució la camiseta de los Pumas en diversos test matches en la década del 90. El wing era una fija en el combinado naranja gracias a su habilidad y destreza. Se retiró joven, con casi 29 años. Podría haber jugado más, pero él decidió que era el momento de dejar la cancha.

Tras colgar los botines, surgió una pasión nueva: el deporte de reyes. Lo jugaba de chico y lo heredó de su padre quien supo taquear años atrás. Tiene 2 goles de handicap y el año pasado ganó un torneo importante, el Circuito Norte, con el equipo de Tucumán Polo A. Planet Polo habló con el ex rugbier sobre los tacos, la ovalada y la unión de ambas disciplinas.

Planet Polo: ¿Cómo surgió lo de jugar al polo?
Martín Pfister: De chico jugué porque mi viejo se dedicaba al polo, jugaba al polo. Así que siempre estuve familiarizado. Por ahí no tuve la posibilidad con el rugby y todo lo que ello implicaba de jugar. El campo (de su papá) lo tiene en Salta y yo estaba en Tucumán. De ahí estuve siempre vinculado.

PP: ¿Y desde cuándo estás más metido y volviste a jugar?
MP: Desde cuando me retiré del rugby en 2001. A partir de ahí me puse las pilas, me traje las cosas de mi papá que había dejado de jugar así que con eso arranqué.

PP: ¿Dónde practicás habitualmente?
MP: Acá jugamos en un club que se llama Tapia Polo Club. En realidad todos los clubes jugamos ahí. Está bastante divertido, hay como 48 jugadores así que está bastante piola, hay canchas nuevas.

Los cuatro integrantes de Tucumán Polo A, campeones del Circuito Norte 2006 disputado en el Salta PC: Gonzalo Maciel, Martín, Federico Pasquini y Matías Colombres

PP: Ganaste el Circuito Norte el año pasado, ¿cómo se dio eso?
MP: La verdad que hace tres años que venimos más o menos con la misma base del equipo, también con los otros dos chicos que jugaban al rugby y ya es el tercer circuito que jugamos. El primero que jugamos (2004) perdimos la final; en 2005 ganamos la subsidiaria, perdimos la semifinal; y en 2006 jugamos en Salta y ganamos junto con Matías Colombres, un chico que es profesional. La verdad que fue muy lindo para mí, sobre todo ganarlo en Salta, en el lugar en donde taqueaba o jugaba algún partido de los chicos, haberlo ganado ahí a jugadores que jugaban con mi viejo y ya eran mis ídolos en ese momento como Ramiro Zamora (padre) fue muy bueno.

PP: ¿Cómo te manejás con el tema de los caballos?
MP: Empecé con la base de los caballos de mi papá y después fui comprando otros. Después Federico Pasquini tiene un caballo que trajo de los Heguy, salió reservado campeón. Saqué algunas crías de ahí y con eso me manejo.

PP: ¿Tenés planeado jugar más torneos de polo?
MP: Sí, estoy metido de lleno. Ahora vamos a ir a Buenos Aires a jugar la Copa República Argentina en marzo. Del equipo que ganamos el Circuito Norte hay dos chicos que no pueden ir. Matías Colombres se va a Estados Unidos y Gonzalo Maciel se va a Francia. Entonces, lo invitamos a Fernando Santillán y estamos buscando el cuarto jugador. Esto empieza el 17 de marzo. La idea es ir a fines de febrero, los primeros días de marzo al campo de él a practicar.

PP: ¿Seguís relacionado con Tucumán Rugby?
MP: Sí, con el club sí, voy. Lo que pasa es que estoy trabajando también en el campo y estoy bastante alejado durante la semana. No estoy vinculado con ninguna división, no estoy entrenando nada, pero sí, los fines de semana voy. Mis amigos tucumanos son todos del rugby así que estoy vinculado permanentemente.

PP: ¿El día de mañana la idea es entrenar a alguna división o algo por el estilo?
MP: Sí, ésa es la idea. Aprovechar que ya tengo hijos, cuando empiecen a jugar seguramente alguna división infantil que es los fines de semana podré agarrar. Me gustaría también.

PP: ¿Cómo te sentís como ex jugador de rugby?
MP: La verdad que tengo una sensación extraña. Uno extraña mucho la parte del juego, lo que es el fin de semana, la cancha del club, algún partido lindo del seleccionado (de su provincia), obviamente la motivación que significan los Pumas. Creo que era ése el momento, ya pasó. Traté de disfrutar las cosas lindas que me pasaron y nada más. No me vuelve muy loco ni me desespera.

PP: ¿Podrías haber seguido un poco más con 28 años?
MP: Sí, estaba por cumplir 29 y dejé. Sí, físicamente nunca tuve ninguna lesión grave ni nada. Lo dejé porque estaba medio cansado, aspiraciones dentro de los Pumas no tenía muchas, no había mucha expectativa, ya había jugado 12 años en el seleccionado tucumano. Más que nada lo que me hizo dejar fue que ya no había muchos chicos de mi edad, mucha gente de mi edad. Entonces es como que eso me hizo perder entusiasmo.
Y esto es lo que digo siempre. Yo al rugby lo jugué como un juego, para divertirme sobre todo. Era para divertirme, estar con mis amigos. Después empezó a hacerse más difícil, una carga, empecé a perder entusiasmo y dije “no. Ya está”. Un ciclo cumplido.
Físicamente estoy bárbaro. Hoy voy al club, juego partidos de veteranos, juego al fútbol, estoy bárbaro. No tengo nada grave.

PP: ¿Qué diferencias encontrás entre el polo y el rugby?
MP: Lo veo por el lado del espíritu del juego. No hay en el mundo un deporte con el espíritu de grupo, de solidaridad como el rugby. Eso yo lo extraño mucho en el polo. No solamente al nivel que yo juego (polo), sino veo todos los niveles. No hay tanta solidaridad ni espíritu de equipo como existe en el rugby.

PP: ¿Qué similitudes encontrás entre el polo y el rugby?
MP: En el juego, creo que son parecidos. Hay mucha adrenalina (en el polo), necesitás mucha concentración, siempre hay vértigo, velocidad. A mí también me entretiene y me divierte. También hay bastante contacto, entonces son parecidos.

PP: ¿Fuera del deporte, vos sos productor agropecuario?
MP: Sí, en realidad soy licenciado en administración de empresas y empecé con una agroquímica. Sembramos bastantes hectáreas.

Pfister y Eduardo Gómez Naar, otro ex rugbier que practica el deporte de reyes

PP: ¿Cómo ves el polo de Tucumán?
MP: Muy bien. Creo que está en un muy buen momento, un momento histórico. Por la cantidad de jugadores que hay. Ya hay cinco chicos afuera jugando como profesionales. Sobre todo en la parte de cría, en estos últimos tres años ha evolucionado mucho. Hay seis personas que se han inscripto en la asociación (Asociación Argentina de Criadores de Caballos de Polo), han traído caballos de afuera. Entonces, todo eso hace mejorar mucho el nivel. Hoy ya hay muchos caballos inscriptos, muchas posibilidades de mejorar las crías. Lo veo, la verdad, que muy bien, creciendo. Hay canchas nuevas, hay un clubhouse nuevo. Yo cuando arranqué con esto éramos 12. Había alguna vez que había que subir algún petisero para completar un equipo. Hoy te tenés que anotar con anticipación, está todo muy organizado.

PP: ¿Cómo ves el rugby de Tucumán?
MP: Bien, creo que después de algunas crisis, después de 2000, del descenso (del seleccionado en el Campeonato Argentino de Uniones) y todo eso, la verdad que hoy está en un nivel muy bueno. Por ahí les pasa a las provincias más chicas que no tienen tantos jugadores como Buenos Aires, que se nota mucho cuando se van los jugadores buenos a jugar afuera. Perdés mucho talento dentro del seleccionado, influye demasiado. No obstante esto, lo veo muy bien. Siguiendo la identidad que tuvo siempre Tucumán, la recuperó. Gracias a eso ascendió (2004), salió campeón (2005), jugó la final contra Buenos Aires el año pasado.
A los clubes también. Por ahí falta algún club a nivel nacional, dar un batacazo en algún torneo, en el Nacional de Clubes. Los Tarcos los últimos tres años fue campeón (de la Unión de Rugby de Tucumán), es la base del seleccionado, en 2004 peleó la final del Nacional de Clubes y después no pudo volver a repetir. Le falta eso a los equipos de Tucumán.

HBAM